El Estado hondureño presentó en marzo de 2013 un informe en el que reportó que había cumplido 85 de las 129 recomendaciones y que 38 estaban en proceso de implementación. Sin embargo, diversas organizaciones de la sociedad civil señalan que la protección de los derechos humanos ha empeorado en los últimos años y critican la falta de voluntad política y de asignación de recursos para implementar las medidas adoptadas.
Al igual que los demás países pertenecientes al Triángulo Norte de Centroamérica, Honduras afronta serias dificultades vinculadas a los temas de seguridad y gobernabilidad. El país cuenta con los peores niveles de criminalidad de Centroamérica y la mayor tasa de homicidios del mundo, que se sitúa en 90.4 por cada cien mil habitantes (datos de 2012). Por su parte, Transparency International sitúa a Honduras como el quinto país más corrupto de América Latina, según su último Global Corruption Report. Ante este escenario de elevados niveles de violencia, inseguridad, pobreza e impunidad, esta segunda comparecencia de Honduras ante el EPU se presenta como una oportunidad única para que los Estados recomienden medidas eficaces orientadas a mejorar la protección de los derechos humanos en el país.





No hay comentarios:
Publicar un comentario